EN LA VÍSPERA DEL 12 DE ABRIL 2026.
Ayer jueves asistí a la conferencia llamada “Tampico el viejo, el Tampico olvidado”, y no fue una conferencia más. Se trató de desenredar la controversia sobre los conceptos de fundación y repoblación. La primera vez que leí nuestra acta de fundación fue en las páginas del libro Tampico es lo azul, del cronista Carlos González Salas. Es un documento impregnado de lenguaje legal, notarial e histórico. Al igual que el Quijote de la Mancha, muchos recordamos de memoría su primera línea “en lo alto de Tampico el Viejo a los 12 días del mes…”. Y el cronista realiza una descripción de “los cinco Tampicos”. En su momento no me cuestioné de qué se trataba esa idea de “Tampico el Viejo”, quizá se refería a la antigüedad de la ciudad o algo así. Pasaron los años y descubrí que había una verdadera guerra y debate acerca de si el 12 de abril de 1823 fuimos fundados o repoblados. Solo pongo dos ejemplos. A dos cuadras de mi casa está la estatua más bonita de la ciudad, frente al auditori...