EN LA VÍSPERA DEL 12 DE ABRIL 2026.



Ayer jueves asistí a la conferencia llamada “Tampico el viejo, el Tampico olvidado”, y no fue una conferencia más. Se trató de desenredar la controversia sobre los conceptos de fundación y repoblación. 

La primera vez que leí nuestra acta de fundación fue en las páginas del libro Tampico es lo azul, del cronista Carlos González Salas. Es un documento impregnado de lenguaje legal, notarial e histórico. Al igual que el Quijote de la Mancha, muchos recordamos de memoría su primera línea “en lo alto de Tampico el Viejo a los 12 días del mes…”. Y el cronista realiza una descripción de “los cinco Tampicos”. En su momento no me cuestioné de qué se trataba esa idea de “Tampico el Viejo”, quizá se refería a la antigüedad de la ciudad o algo así. 

Pasaron los años y descubrí que había una verdadera guerra y debate acerca de si el 12 de abril de 1823 fuimos fundados o repoblados. Solo pongo dos ejemplos. A dos cuadras de mi casa está la estatua más bonita de la ciudad, frente al auditorio municipal. En su placa explicativa se lee “homenaje a los repobladores de Tampico”. Y a un costado de la plaza de la Libertad se encuentra la columna del centenario (abril 1923), donde se lee: “Homenaje a los fundadores de Santa Anna de Tampico”. 

Pero en la conferencia de ayer, impartida por David Granados en el Museo de la Ciudad, se mostró una apasionada investigación, con datos, documentos, muchos mapas, fechas, etc. Y en síntesis. Yo podría resumirlo así, ese “Tampico el viejo” al que se refiere nuestra acta de fundación es nuestro centro histórico de hoy. Un lugar el cual los vecinos de Altamira ya conocían muy bien. Aquí venían a realizar actividades comerciales, la principal era recibir embarcaciones, barcos, era lo que se conoce como un fondeadero (casi un puerto). 

Por eso cuando llegó la caravana de altamirenses el 12 de abril de 1823 ya sabían muy bien exactamente a donde dirigirse. A la esquina de lo que es hoy la calle Colón y Héroes del Cañonero. En esa esquina se fundó la ciudad.



Allí se escribió nuestra acta de fundación, que dio legalidad a Tampico. Y al mismo tiempo las familias llegaron a repoblar ese “Tampico el Viejo”. En este punto de la conferencia quedé en shock. Cómo algo tan obvio ha sido causa de debates, controversias, insultos, etc. Pero no es tan obvio. Es necesario tomar distancia de los hechos, de los datos, despejar la mente, repasar el contexto, y volverse a sumergir en la lectura de nuestra historia. 

La conferencia fue estupenda por su aportación histórica, con auditorio lleno, gente con gran ánimo de participar. En el ambiente flotaban varios detalles de actualidad: la convocatoria para elegir al cronista Tampiqueño, la remodelación de la exaduana que ya va muy avanzada, el otorgamiento de la medalla Fray Andrés de Olmos a una historiadora, y etc. 

La conferencia se puede consultar en video en las redes sociales del museo, para analizar a detalle los datos y planteamientos, es una gran investigación. Saludos y feliz 12 de abril.

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